Los estragos del Coronavirus

Nadie está exento de sentir dolor emocional. El dolor del alma es el que más duele. Y hoy más que nunca: duele el alma.

Los estragos del COVID-19 están arrasando con la sociedad española, y la de todo nuestro planeta.

Hasta hace unos meses se escuchaban avances científicos acerca del retroceso del envejecimiento, y hoy nos encontramos luchando contra un virus que vive en un mundo globalizado del siglo XXI.

El ser humano es desmemoriado. En un tiempo olvidará cómo el mundo se paralizó, las vidas que se apagaron y el desgaste psíquico que nos ocasionó.

Holanda nos acusa de no haber ahorrado lo suficiente, se niega a prestar su ayuda y la Unión Europea mira hacia otro lado. Como señaló el primer ministro de Portugal: “Repugnantes todos estos comportamientos”.

No creo que aprendamos mucho de todo lo que nos está pasando. Pero sí me gustaría sacar en positivo que en diciembre de 2020 nos encontremos con una alta tasa de natalidad.  Ahí está dicho. Pónganse al trabajo.

Asaltando nuestras vidas

Estamos sumidos en una nueva guerra. Esta vez contra un virus que está atacando a toda la humanidad. En España, 47 millones de personas intentamos sobrevivir al COVID-19.

Nuestro día a día es la Cuarentena, medio mundo vive confinado en sus casas y el futuro de la humanidad está en juego.

Vivimos en un mundo globalizado donde pensábamos que podríamos con todo. No estamos preparados para una enfermedad contagiosa y mortal. Un virus invisible.

Todo esto nos está llevando a vivir angustiados, tensionados, con la economía mundial temblando y, lo más importante, sabiendo que ya nada será igual: muchas personas se están quedando en el camino y no volverán.

Estoy segura que saldremos de esta. Saldremos reforzados. Eso sí: ¿Seremos más solidarios? ¿Menos consumistas? ¿O más egoístas? No voy a hacer ninguna reflexión todavía. Esto no ha terminado.

¡Haz limonada!

Si la vida te da limones, ¡haz limonada!

Utiliza los limones que vayan llegando. No esperes. Este dicho motivador nos debería enseñar que nuestra actitud frente a la vida lo es todo.

En la Universidad nos enseñan a programar, a planificar, a estudiar muchas materias… pero la vida es muchísimo más que eso.

En mi caso terminé la carrera y me encontré perdida. La Educación Social es un ámbito que no para de crecer, y es necesaria para toda la humanidad. Soy muy crítica con esta profesión: pienso que vivimos en una sociedad en plena revolución, y donde se requieren muchos cambios.

La vida es una aventura de la que tenemos que ser nuestros propios protagonistas. Actualmente estoy motivada con una aventura que ya he aplazado durante años, ¡y ya es el momento de llevarla a cabo!

No sé cuándo la terminaré, pero os prometo que seguiré pasando por este, mi pequeño rinconcito.

¡Sigamos haciendo limonadas! 🍋

Caminando hacia el futuro

El sistema socio-económico actual plantea una sociedad de actividad productiva. Nos pasamos la vida buscando trabajo y trabajando.

Deberíamos de incrementar las horas de ocio, y para ello se tomarían medidas como dividir la jornada, repartiendo nuestras horas laborales con otras personas… Y con ello, incluso, hasta disminuiríamos la tasa de parados.

El trabajo como necesidad suprema debería erradicarse. En el Siglo XXI nos encontramos la pobreza instalada entre aquellos que no tienen trabajo, y el consumo entre los que sí trabajan. Deberíamos crear una justicia distributiva para todos.

En una sociedad que consideran avanzada, donde cada vez más vivimos con la automatización y la robotización, es más idóneo implementar un modelo para los hombres y mujeres. La sociedad futura debe ajustarse a las exigencias, sumar esfuerzos

Reinventarse

Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio. En la lucha por la supervivencia, los más aptos ganan a expensas de sus rivales porque consiguen adaptarse mejor a su entorno – Charles Darwin.

Reinventarse es cambiar, hacer cosas diferentes… transformarnos. Hoy en día escucho mucho el término “reinventarse”.

Nuestra sociedad se encuentra en una continua exigencia. Lo nuevo es sinónimo de triunfo… Y todos queremos triunfar pero, realmente, vivir en perfecto equilibrio sería el éxito.

Continuamente saltamos obstáculos para encontrar el camino, cambiamos las rutinas… y para todo esto la motivación y el optimismo son piezas claves. Vencer la negatividad, tener la situación bajo control.

A todo esto, el psicólogo y periodista estadounidense Daniel Goleman nos habla sobre la lucha frente a las adversidades de la vida. Reinventarnos al cambio social y laboral. Es una necesidad.

Contracorriente nunca, mejor nadar en paralelo a la orilla y buscar soluciones. Es fácil sumarse a lo políticamente correcto, sin embargo, lo valiente es nadar contracorriente.

No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas – Proverbio chino.

Y tú, ¿te reinventas?

Un día especial en el recuerdo

Recuerdo que ese día me levanté pensando en llamarla. Hacía unos días que había muerto uno de sus perritos, a los que ella consideraba sus hijos.

La notaba triste, así que la llamé a Estados Unidos…Alma era todo generosidad. Era especial. Fue recíproca la felicidad.

Aún recuerdo con tanta alegría ese día, que lo guardo en mi corazón. ¡Qué poco cuesta hacer feliz a los demás! Una pequeña llamada con una gran conversación que no olvidaré jamás.

Ha dejado un hueco único e irrepetible.

Te extraño, Alma.

Mi querido blog

Han pasado tantas cosas en este tiempo…

Mi amiga Alma Gabriela Dzib-Goodin nos dejó este año en Abril y, como dice su marido Bill, ella trabajó para dejar su huella entre nosotros.

Aún recuerdo su sonrisa, su fuerza, su manera de agarrarse a la vida. Mi frase lo encierra todo: la putada de la vida es la muerte.

Espero y quiero acercarme más a mis sentimientos, mi querido blog. Necesito tiempo para escribir, para leer… en definitiva, para mi.

La vida no es ningún pasillo recto y fácil
que recorremos libres y sin obstáculos,
sino un laberinto de pasadizos
en el que tenemos que buscar nuestro camino,
perdidos, confusos y detenidos,
de vez en cuando, por un callejón sin salida.
Pero, si tenemos Fe, siempre se abre
una puerta ante nosotros;
quizá no sea la que imaginamos,
pero sí será, finalmente,
la que demuestre ser buena
para nosotros.
A.J. Cronin

La enseñanza es una aventura

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Asusta a todos pensar que en Norteamérica hay  detectores de metales para entrar en las  en las escuelas.

La violencia es preocupante: no se puede educar en violencia, sino en el respeto. La profesión es apasionante, porque de ella depende el futuro de los ciudadanos; y por tanto no nos queda más que ofrecer gratitud  hacia los profesores.

Por otro lado, es preocupante que algunos profesores estén deseando jubilarse. La enseñanza es una empresa donde el fin es transmitir conocmimentos.

Algunos pensarán que ser maestro no es una profesión que te haga millonario, pero… ¡qué bonito es enseñar! ¡Qué bonito es trabajar en una sociedad donde podamos transformar vidas!

Profesores, hombres y mujeres, que se implican en enseñar a pensar y hacer libres a las personas.

Pues sí, la enseñanza es una tarea difícil, y toda una aventura.

 

 

Hola de nuevo

Querido rinconcito:

Durante algún tiempo no he podido pasar por aquí, y es que he estado muy liada. Sí, vaya, como una madeja de lana. Por otra parte, el 2016 ha llegado y, un año más, interaremos vivir el día a día con alegría y emoción. Además, este año especial: ¡que por fin cumplo años!

La vida es ir cumpliendo metas, saltar obstáculos y sortear esa putada llamada muerte. Va todo tan de prisa que no sé cómo ha podido pasar media vida. Ya no soy aquella que un dia soñó con ser azafata de Iberia y volar; porque Huelva se me hacía muy pequeña y necesitaba recorrer mundo.

Creo en el presente, el pasado no volverá y hay que construir un futuro. No tengo 25 años, pero tampoco 85; y me queda mucho por hacer. Tengo ilusiones, pasiones y todo un cóctel de vitalidad.

Desde aquí quiero hacer una mención especial a los que ya no están, pero siempre tendrán un sitio en mi corazón; y a mis grandes amigas Andrea (Bogotá), Alma (Chicago) y Zhora (Tetuán). Tres mujeres distintas, de países alejados y que comparten algo: luchar por salir adelante.

En fin, espero, de vez en cuando, pasar por aquí y contaros cositas. Bella es la vida con su verdad, pero una gota de fantasía pone más suavidad al ritmo de cada día.

Hasta pronto, amigos.

Enfrentándonos a la vida

Los optimistas no somos personas felices eternamente, y tampoco ignorantes. Somos personas que vivimos nuestros sueños.

La diferencia entre un optimista y un pesimista radica en la forma de vivir. Es una equivocación vivir plenamente insatisfecho. Disfrutemos del aquí y ahora.

Como apunta mi profesor de Sociología, no se elige lo malo que nos  viene; sino la forma de afrontarlo y superarlo.

Sin duda, en el viaje de la vida irás vaciando y llenando tu maleta; pero lo importante es que la llenes con lo mejor de ti y con cosas que te sumen.

Un besazo para todos.