Educar los sentimientos

La Educación Moral es un proceso de aprendizaje. El propósito de la Educación no es transmitir únicamente conocimientos, sino también compartir valores.

Ser buena persona no siempre es fácil, y tenemos que desarrollar lo moral. A lo largo de la vida adquirimos nuestra personalidad. Nacemos con unos genes predefinidos.

Si seguimos principios correctos, educaremos mostrando las virtudes. En el mundo sumos muchos y muy distintos. Educar es extraer de cada uno lo mejor que llevamos dentro.

Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca…
hay que medir, pensar, equilibrar
… y poner todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino… un poco de pirata…
… un poco de poeta…
y un kilo y medio
de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día esté
durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos, seguirá nuestra
bandera enarbolada.

Gabriel Celaya

Una mirada dice más que mil palabras

La mirada es el espejo del alma. Transmite emociones. Emociones que entran, sentimientos canalizados. La manera en la que miramos transmite nuestro estado de ánimo.

Las primeras impresiones son importantes. Debemos mirar positivamente, y con buenos ojos. A menudo nos cuesta mirar.

Son tantas y tantas las cosas que pasan, que perdemos la esencia de las emociones. Profundicemos en esos sentimientos que nos llegan, y experimentemos nuestras sensaciones.

La caja de Pandora

Nuestros sueños son algo muy importante. No podemos sepultarlos. Sin ellos nuestra vida sería aburrida y rutinaria.

Mientras soñamos, todo es fantasía. Nadie nos los roba. Pero congelados… ¿para qué sirven?

Estamos en un mundo donde la realidad es que compartir es todo un mérito.

Hagamos realidad los sueños y las ilusiones. Crear es potenciar la imaginación.

No lo dejes para mañana. Déjate llevar, y cambia de camino cuantas veces lo necesites.

Quien volviendo a hacer el camino viejo, aprende el nuevo, puede considerarse un maestro

Confucio

Emotion Intelligence

La importancia de la Inteligencia Emocional

La Inteligencia Emocional es una caja de competencias humanas innatas y necesarias en la Escuela y la Vida.

Eso sí, aunque innata, hay que entrenarla. Desde muy temprana edad en los niños se generan emociones, y por ello es indispensable ser capaces de identificarlas.

Salovey y Mayer (1990) definieron la Inteligencia Emocional como “la habilidad de las personas para percibir los sentimientos de forma apropiada y procesada”.

Descomponiendo el concepto, el término “Inteligencia” se presenta como algo complejo y que abarca muchos campos. Estamos siendo educados en Lengua, Historia, Matemáticas… pero siempre nos olvidamos de la importancia de lo interpersonal. Ahí están las emociones.

No obstante, generalmente las mujeres sí hemos desarrollado la Inteligencia Emocional. Se nos ha dejado expresar los sentimientos y razonar emociones.

Se dice que las personas más inteligentes viven mejor porque resuelven los problemas y se relacionan mejor. En definitiva, sus relaciones son mas eficaces  y sanas.

¿Podría ser que sea una de las razones por las que las mujeres vivimos más? 

La figura de Faustino Guerau de Arellano en la Educación Social

En la década de los 90 comenzó a existir la figura del Educador Social, tras la creación en España de su diplomatura en el año 1992.

Antes de esta fecha no existía la denominación de Educador Social, que fue herencia de Francia, y en su defecto se utilizaba la de Educador Especializado.

En nuestro país destaca la figura del valenciano Faustino Guerau de Arellano, agitador social, visionario de la Educación Social y promotor de seminarios de discusión, teorización y profundización sobre esta profesión en los años 80.

Guerau de Arellano señalaba ideas y conceptos innovadores como “la educación como acompañamiento” (el que acompaña no guía, no conduce, no dirige: va al lado); así como también defendía la continua reflexión de la praxis profesional.

Pese a fallecer en el año 1986, la Educación Social en España no sería lo mismo sin Faustino Guerau de Arellano, y su legado es tangible a través de obras como La vida pedagógica, Pioneros. Una experiencia educativa y El educador de calle.

La interculturalidad en las aulas de Educación Infantil

Hoy en día existen niños y niñas de diferentes países en las aulas. Por ello he decidido abordar este tema desde mi perfil de Educadora Social y Técnico en Educación Infantil.

En los años 90 comenzó a notarse el fenómeno de la inmigración en España, en su mayoría procedente de Europa del Este, Latinoamérica y el norte de África. Hoy en día, el aumento de los alumnos extranjeros en los centros educativos es toda una realidad.

Además de tener en cuenta el concepto de tolerancia y respeto, debemos saber convivir. Para ello deberían de diseñarse propuestas para trabajar la educación intercultural, comenzando desde las edades más tempranas: la Educación Infantil.

Multitud de niños y niñas con diferentes culturas, distintas lenguas y diversas costumbres se encuentran en nuestras aulas. Debemos permitir y fomentar un intercambio entre las distintas culturas. Aquí es donde surge la Interculturalidad, que persigue la construcción de una sociedad basada en la convivencia.

A menudo este término es ampliamente confundido con la Multiculturalidad. A diferencia de como sucede en la Interculturalidad, en la Multiculturalidad se enfatiza la cultura e historia propias.

Sin duda alguna me despierta gran interés la Educación Intercultural, cuyo epicentro es la cultura y todos formamos parte de esta. Todos somos cultura.

Los Educadores Sociales tenemos la labor de trabajar de una manera cooperativa, para así garantizar el éxito escolar dentro del aula formada por alumnos de diferentes culturas.

“El Proceso Educativo, hoy más que nunca, debe fortalecer su compromiso con el ecumenismo  o unidad humana. El reconocimiento esencial de que es más lo que nos une que lo que nos separa ha de nuclear la Educación Intercultural sin que ello llegue a soslayar las respectivas idiosincrasias” (Martínez Otero, V., 2002)

Las TIC en la Educación Infantil

Debemos ser conscientes de los cambios que se han producido en la sociedad. Ahora más que nunca, el COVID-19 nos ha hecho ver la importancia del uso de las TIC en la Educación.

Las TIC son una necesidad de primer orden, y debemos empezar su fomento desde la Educación Infantil, con ordenadores, tablets y otros dispositivos tecnológicos en las aulas. Es imprescindible su inclusión.

A estas edades vemos que el alumno se beneficia y aprende, no solo a utilizarlas, sino a cómo procesar la información. Los métodos y técnicas han de ser constructivas, didácticas y lúdicas.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que la conexión a Internet no es una realidad en todos los hogares, si bien en Educación hay que reconocerle su inestimable potencial.

Es por ello que desde los Gobiernos podría empezar a trabajarse en políticas y medidas que aboguen por la extinción de los impuestos asociados a estas herramientas.

Sin duda, el COVID-19 está revolucionando nuestra forma de vivir y, por supuesto, con ello también la de aprender.

Maltrato entre iguales

Las escuelas son espacios que cada vez se hacen más pequeños, y donde cada vez se atiende a una población mayor y diversa. A ello se agrega que se convierten en el reflejo social donde la violencia se magnifica en las notas periodísticas, creando con ello espacios propios en los medios de comunicación.

Desde edades tempranas es posible observar la violencia como una respuesta ante el ambiente. Causa risa en las redes sociales el que un niño pequeño golpee o insulte a otro, y se trata de que más y más personas sean testigos de dicha conducta, creando una especie de “permiso social” para la violencia.

Con el uso de las nuevas tecnologías a menor edad, y bajo la aceptación de los padres, el bullying ha encontrado otras formas de expresión gracias al uso de Internet. El llamado cyberbullying. Si bien las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen un departamento especializado en estas acciones, cada año se multiplican con mayor incidencia.

En este contexto, para la Educación Social es fundamental empezar a trabajar desde la igualdad, así como promocionar programas de autocontrol de la agresividad en los centros escolares y, en el caso de las víctimas, hacerlas sentir seguras creando espacios de atención.

La sociedad, en su conjunto, debe crear espacios de discusión y no dejar las soluciones únicamente a los espacios escolares. La violencia es un fenómeno que alcanza todos los niveles y los niños que fueron agresivos en el colegio, con total probabilidad, se convertirán en adultos manipuladores y padres o madres violentas, creando así una conducta que rompe generaciones.

Diversidad, inclusión… Educación

Si bien la sociedad crea la necesidad de generar escuelas inclusivas para que puedan cubrirse las necesidades del alumnado sin importar sus capacidades sensoriales, cognitivas o motoras; al mismo tiempo se crean barreras físicas o culturales que impiden el óptimo desarrollo de todos.

La inclusión educativa implica el derecho de todos los niños y niñas a contar con una Educación con igualdad de oportunidades que, sin embargo, encuentra diferentes respuestas en cada país.

Desde el punto de vista económico nos encontramos que los presupuestos destinados a la inclusión educativa distan mucho de lo que se invierte en la Educación en general. En el mundo hay 72 millones de personas que no tienen acceso a la escuela. La desigualdad y la pobreza están a la orden del día, por lo que la inclusión se mira más desde un ámbito político como promesas de campaña.

Para hablar de inclusión es necesario hacerlo desde la comprensión del aprendizaje, ya que creer que la escuela es el único agente de cambio implica que deben crearse mecanismos para que los niños y niñas puedan explorar sus propias capacidades y enfrentarse a sus propios ámbitos.

Las diferencias crean la diversidad. Y lejos de verse como una ventaja social se ha visto como un grado de poder de los unos sobre los otros. La mayoría sobre la minoría, el “sexo fuerte” sobre el “débil”, el rico sobre el pobre… Es hora de despertar.

Los estragos del Coronavirus

Nadie está exento de sentir dolor emocional. El dolor del alma es el que más duele. Y hoy más que nunca: duele el alma.

Los estragos del COVID-19 están arrasando con la sociedad española, y la de todo nuestro planeta.

Hasta hace unos meses se escuchaban avances científicos acerca del retroceso del envejecimiento, y hoy nos encontramos luchando contra un virus que vive en un mundo globalizado del siglo XXI.

El ser humano es desmemoriado. En un tiempo olvidará cómo el mundo se paralizó, las vidas que se apagaron y el desgaste psíquico que nos ocasionó.

Holanda nos acusa de no haber ahorrado lo suficiente, se niega a prestar su ayuda y la Unión Europea mira hacia otro lado. Como señaló el primer ministro de Portugal: “Repugnantes todos estos comportamientos”.

No creo que aprendamos mucho de todo lo que nos está pasando. Pero sí me gustaría sacar en positivo que en diciembre de 2020 nos encontremos con una alta tasa de natalidad.  Ahí está dicho. Pónganse al trabajo.